Clase de Estrategia: Principios del Ajedrez Posicional

En el artículo de hoy aprenderemos en qué consiste la estrategia en ajedrez, junto con 7 principios estratégicos del ajedrez posicional que nos ayudarán a planificar una estrategia exitosa en nuestra partidas. Por cierto, por si fuera de tu interés, aquí tienes un fantástico post con las Reglas Básicas del Ajedrez.

Qué es la Estrategia en Ajedrez

La estrategia en ajedrez es el intento deliberado de obtener una ventaja sobre tu oponente. A diferencia de la táctica, la estrategia involucra objetivos a largo plazo, normalmente relacionados con la seguridad del rey, con la estructura de peones, con el espacio, con la actividad de las piezas, etc. Por otro lado, aunque la táctica puede determinar el resultado de una partida, es un buen juego estratégico el que crea la oportunidad para los posteriores golpes tácticos.

Estrategia en el ajedrez

¿Cómo podemos entonces aplicar una estrategia? En líneas generales, podemos decir que aplicar una estrategia consiste en fijar un plan de juego a largo plazo. Es decir, una vez comprobado que no sufrimos amenazas y que no hay mucho que ganar inmediatamente, establecemos un plan, en el que fijamos una serie parámetros en los que nos fijaremos para doblegar al adversario, tratando de adivinar sus puntos débiles sin olvidarnos de proteger los propios.

Piezas de ajedrez

Hemos de tener en cuenta que no siempre se acierta, ya que el plan que adoptemos podrá ser el más adecuado o no, pero al menos nos valdrá de guía, facilitando la coherencia de nuestros movimientos y la coordinación de las piezas apuntando a un mismo objetivo. Es más, incluso en el caso de que veamos ganancias de material a corto plazo, tendremos que ver a dónde nos conducen desde un punto de vista de más largo plazo, y si la ganancia de material es coherente con nuestro plan o nos conduce a una derrota estratégica.

Tablero de ajedrez con movimientos de las piezas dibujados con flechas rojas

Principios Estratégicos del Ajedrez Posicional

El ajedrez posicional es conocido por todos los ajedrecistas, pero sólo unos pocos elegidos lo entienden realmente y saben cómo utilizarlo para obtener una ventaja decisiva y lograr la victoria. A continuación veremos los 7 principios más importantes del ajedrez posicional.

1. Tómate tu tiempo

En realidad este principio aplica a todo y a todas las fases del juego. En el caso del ajedrez posicional, es recomendable que, antes de realizar cambios posicionales serios, nos preparemos cuidadosamente.

Magnus Carlsen pensando un movimiento durante una partida de ajedrez

Por ejemplo, si tenemos dos peones móviles en el centro que no tienen oposición, en vez de mover alguno de ellos y «desvelar» el sentido de nuestro avance, quizás sea más aconsejable mover antes otras piezas que apoyen este avance, evitando un posible contrajuego de nuestro oponente que pudiera dificultar nuestros objetivos.

2. Mejorar las piezas

Cada movimiento que inviertas en mejorar las posiciones de tus piezas te reportará un beneficio a largo plazo. Para atacar o defender con eficacia, coloca tus piezas en las mejores posiciones donde puedan participar en el juego lo máximo posible.

Jugador cogiendo un caballo de ajedrez

Algunos ejemplos de esto podrían consistir en poner un alfil en una diagonal más grande, poner una torre en una columna abierta, llevar un caballo a la parte central del tablero, etc.

3. Restringir las piezas enemigas

Seguramente te habrá pasado alguna vez que estabas pensando justo en realizar una jugada y, de repente, tu adversario ha realizado un movimiento que ha desbaratado todo tu plan. Puede que haya sido pura casualidad, pero habrá casos en los que tu adversario simplemente haya aplicado esta regla estratégica para limitarte.

Alfil de ajedrez de color rojo

Por ejemplo, imaginemos que a nuestro adversario tiene todavía uno de sus alfiles en su posición inicial, y podría interesarle sacarlo a una casilla en la que podría dominar una amplia diagonal. De ser así, si con alguna de nuestras piezas fuéramos capaces de controlar dicha casilla, estaríamos entorpeciendo el juego de nuestro rival, que tendría buscar alguna otra alternativa (posiblemente peor), y ello podría ser beneficioso para nosotros a futuro.

4. Neutralizar el plan del contrario

Muy relacionado con el punto anterior, si conseguimos entender qué es lo que planea hacer nuestro adversario, e identificamos que su plan es mejor que el nuestro, es vital que consigamos interferir en dicho plan. Dicho de otro modo, hemos de estar siempre alerta, preguntándonos sobre qué puede estar planeando nuestro adversario, y así conseguiremos ir siempre un paso por delante.

Piezas de ajedrez con hombre detrás mirándolas

Por poner un ejemplo sencillo, si el rey lo tenemos en la primera fila e intuimos que nuestro rival está planeando realizar el «mate del pasillo», debemos estar atentos facilitar una escapatoria para el rey antes de que sea demasiado tarde (moviendo un peón, protegiéndonos con alguna pieza, etc.).

5. Situar los peones con una estructura favorable

Al crear una estructura de peones favorable que se adapte a nuestras piezas, no sólo las mejora, sino que también hace que el juego de nuestro oponente sea más incómodo. Por ejemplo, podríamos considerar el caso en el que nosotros tuviéramos un caballo y nuestro oponente un alfil de casillas blancas.

Peón de ajedrez

De ser así, nuestra estrategia podría consistir en cerrar lo máximo posible el centro en las casillas blancas, poniendo peones, y limitando de esta forma los movimientos del alfil enemigo. Además, cerrando la posición, haremos más fuerte nuestro caballo, ya que en posiciones cerradas el caballo suele ser más fuerte que el alfil.

6. Convertir las ventajas temporales

Este tipo de ventajas, como su propio nombre indica, tienen un tiempo limitado, y debes actuar rápidamente para evitar que tu oponente pueda arreglar o deshacerse de esa ventaja temporal.

Jaque mate con la torre

Por ejemplo, si nosotros hemos enrocado pero el rey de nuestro oponente está en el centro, quizás podamos plantearnos realizar un sacrificio que evite el enroque de su rey, pero que como contrapartida nos permite castigar la posición precaria de dicho rey y, por consiguiente, ganar la partida.

7. Acumular pequeñas ventajas

El ajedrez posicional está basado principal en acumular muchas ventajas pequeñas (o muy pequeñas), y luego saber utilizarlas en el momento adecuado.

Piezas y tablero de ajedrez

Por ejemplo, si identificamos que nuestro rival tiene un peón débil que en ese momento no está defendido, una posible estrategia podría consistir en intentar situar al rey enemigo (quizás lanzándole algún jaque molesto) de tal forma que, en una jugada posterior y con un caballo, podamos lanzar una ataque doble a rey y peón con el que, mínimo, podamos ganar el peón.

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